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Ventana Global 1 Función y transcendencia de la OMC (publicado el 24/3/00 por Prensa Libre, Guatemala) Existen dos escenarios donde la representación de Guatemala se proyecta ante un público global. Uno es la ONU, donde el tema es básicamente político. Otro es la OMC, organismo reciente donde el tema es el comercio. En la OMC están representados 137 países y sus deliberaciones tienen consecuencias a corto y mediano plazo. En Guatemala apenas si hay un par de docenas de profesionales que conozcan el tema de los acuerdos que allí se negocian y se administran; pero los efectos se proyectan sobre la totalidad de las actividades económicas del país. El objetivo enunciado de la OMC es mejorar los niveles de vida e ingresos y asegurar empleo con una expansión de la producción y del comercio que permita el mejor uso de los recursos mundiales. Sus funciones instrumentales son: a) Servir de foro para negociaciones entre los miembros; b) Facilitar la implementación, administración y operación de los acuerdos existentes y de los posteriores que se negocien; c) La operación de los mecanismos para solución de diferencias entre los miembros. El proceso de toma de decisiones se basa en el consenso. Este se obtiene cuando ningún país manifiesta oposición a una propuesta. Esta regla es inviolable en cuanto a la adopción de decisiones políticas importantes, como la de lanzar negociaciones en áreas no cubiertas por acuerdos previos. Sobre los compromisos existentes puede aplicarse una mayoría de dos tercios si se trata de interpretación, enmiendas o aplazamientos. A diferencia de la ONU, en la OMC existe igualdad y ningún país tiene poder de veto. La OMC es administrada por un Director General, nombrado por consenso. Lo asisten tres directores adjuntos nombrados por él luego de consultas con los miembros, según áreas económico - geográficas. América Latina tiene uno. Los funcionarios son unos 500 y de muchas nacionalidades. Guatemala no tiene ninguno. La organización funciona mediante Consejos y Comités en que se discuten interpretaciones y se negocian propuestas. El nombre depende de la jerarquía entre un acuerdo y sus temas. Existe el Consejo de Bienes o de Servicios, porque cada uno depende de un acuerdo distinto (GATT y GATS) o el Comité de Valoración Aduanera porque ese tema es parte del acuerdo de bienes (GATT). El ápice de la estructura es el Consejo General, integrado por los representantes de los miembros. A este órgano reportan sólo los consejos, con la excepción del Comité de Agricultura (bienes), porque es un acuerdo aparte. Hay dos tipos de negociación: las que modifican los acuerdos existentes y las que aspiran a incorporar nuevos temas. Algunos acuerdos contienen una agenda interna de negociación ulterior: Las negociaciones continuas son de dos tipos: a) Las vinculadas a la ampliación de la apertura del comercio de bienes y servicios; b) Las relacionadas con la mejora de las normas existentes. Las decisiones para añadir nuevas áreas al programa de las negociaciones en la OMC se toman en las Conferencias Ministeriales, aún cuando también resuelven impases. Estas se realizan cada dos años y participan en ellas los ministros responsables del comercio internacional. La OMC administra todos los acuerdos vinculados al comercio. Los principios fundamentales que los rigen son los de: no discriminación a ningún país (Trato de Nación Mas Favorecida), igual trato a los productos ya importados que a los nacionales (Trato Nacional) y la oportuna divulgación de las normas nacionales que afectan el comercio (Transparencia). Hay acuerdos llamados Multilaterales porque aplican a todos los miembros. Estos son básicamente los acuerdos sobre bienes, servicios, propiedad intelectual e inversiones. De ellos se desprenden otros más específicos de tipo interpretativo, que son aquellos sobre Barreras Técnicas al comercio, Normas Sanitarias, Competencia Desleal, Legislación sobre Competencia, etc. Existen acuerdos llamados Plurilaterales que comprometen sólo a los miembros que los suscriben, como el Acuerdo de Compras Gubernamentales. La solución de reclamos por infracción a los acuerdos es un aspecto esencial de la OMC. Este es uno de los instrumentos que garantizan la igualdad ante las normas con independencia de la potencia económica. Guatemala tiene en este momento dos casos: el del banano con la Unión Europea y el del cemento con México.
Umberto Mazzei |