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Ventana Global 100 (Ginebra, 14/05/2004) Instituto de Relaciones Económicas Internacionales -IREI. ERRORES EN CAFTA: LA RENUNCIA A LA SALVAGUARDIA ESPECIAL AGRICOLA La economía debe estar al servicio de la sociedad y no la sociedad al servicio de la economía. El libre comercio no debe aceptarse como un mantra dogmático, sino como un instrumento que se negocia en para estimular el desarrollo económico. Estos son axiomas básicos que se han olvidado en la negociación del CAFTA. En estos días, bajo la excusa de una revisión legal de textos, se está tratando de imponer en el CAFTA nuevas renuncias a los derechos de Guatemala en la OMC. Se trata de la renuncia a la Salvaguardia Especial Agrícola. Un mal acuerdo era inevitable en una negociación bajo presión y con un gobierno enemigo de los empresarios guatemaltecos. Que el gobierno de los empresarios empeore los términos, es inadmisible. Especialmente, cuando se trata de agresiones a la estabilidad de la agricultura, que da trabajo al 60% de la población, es el 25% del PIB y produce el 80% de las exportaciones. La Salvaguardia Especial Agrícola es la base del acuerdo sobre agricultura de la OMC. Es un mecanismo de defensa que se negoció en la Ronda Uruguay a cambio de la substitución de las Restricciones Cuantitativas (Licencias de Importación) por una protección equivalente en aranceles. Consiste en el derecho a restringir las importaciones de productos agrícolas cuando estas amenazan dañar gravemente la producción nacional. La Salvaguardia es aplicable cuando los precios de las importaciones caen por debajo del promedio de precios promedio de los de 198671988. Sin esta válvula de seguridad la agricultura no habría entrado bajo las reglas del GATT ni habría OMC. Estados Unidos la han utilizado más que nadie: 232 veces entre 1995 y 2001. En los textos del CAFTA no había ninguna mención de la Salvaguardia Especial Agrícola, de modo que no se puede culpar ahora a compromisos del gobierno anterior, como cobardemente se trata de hacer. Si no esta escrito no hay compromiso, ni se considera negociado. El ex-negociador agrícola niega que existiese ningún compromiso. Costa Rica no ha cambiado de gobierno y ante la nueva imposición norteamericana el Ministro de Comercio Exterior de Costa Rica protestó enérgicamente, diciendo que esta no era la simple revisión legal de los textos para la que habían sido convocados. El negociador Al Johnson le contesto groseramente "llámelo como quiera". Ese es un Bluff fácil de confrontar. Los Estados Unidos no están en circunstancias políticas para demostrar prepotencia y tienen interés en anudar CAFTA antes de pasar a otros acuerdos en Africa y América del Sur. La Salvaguardia Especial Agrícola es la única defensa que quedaba a la agricultura. Al renunciarla ante Estados Unidos no la podremos aplicar a otros miembros de la OMC, porque sería discriminatorio. Ya se renunció en la práctica a los derechos compensatorios, que permiten defenderse de los subsidios agrícolas y es asunto sobre el que volveremos en otro artículo. NAFTA ya produjo muy malos resultados para la agricultura mexicana y sin renunciar a instrumentos reconocidos por la OMC. Mientras, la reacción no fue de MINECO, donde Sperisen dijo a la prensa que sólo trataron asuntos de forma y no de fondo. La reacción vino del MAGA. Alvaro Aguilar convocó a los otros ministerios de agricultura centroamericanos para reunirse en San José y ver el modo de esquivar esta última exigencia. El gobierno debe meditar sobre la necesidad de actualizar la responsabilidad de las negociaciones comerciales. Desde el gobierno de Serrano se alternan los Ventura o Sperisen de siempre, con resultados malos o banales, como si no hubiese profesionales con experiencia en negociación internacional y una sólida formación técnica personal que les evite los notorios titubeos e indecisiones. Centroamérica tiene una estructura social muy distinta a la norteamericana y las repercusiones laborales de los errores en política comercial serán muy graves. Nuestro campesino no lo vemos dejando el rastrillo para endosar el delantal de Mc Donald. Lo vemos desesperado, emigrando con su familia a la ciudad o vagando por los pueblos, con opciones preocupantes para la seguridad. El campo es la fuente de subsistencia para un sector mayoritario y muy frágil. Es hora de tomar decisiones soberanas con habilidad y evaluar con seriedad técnica los beneficios del CAFTA, que puede que pida mucho a cambio de casi nada.
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