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Ventana Global 101

Instituto de Relaciones Económicas Internacionales

ERRORES EN CAFTA: LOS SUBSIDIOS DEL HAMBRE

En Centroamérica la Agricultura proporciona "grosso modo" la mitad del empleo y un 25% del PIB. Estas cifras son reveladoras de su importancia económico-social y de la precariedad de su desempeño. Que un 80% de las exportaciones sean agrícolas señala su importancia estructural.

El peso que soporta un sector tan sensible no es leve. Son US$ 380 mil millones de subsidios anuales que se otorgan mundialmente a la agricultura. Una cifra igual a siete veces el PIB de toda Centroamérica. Es una inversión colosal para producir alimentos en Estados Unidos y Europa que causan hambre en otras partes del mundo. Los beneficiarios son apenas el 3 y 2 % de la población en los países respectivos.

Para subsidiar a unos pocos privilegiados en esos países se pagan impuestos muy altos. Pero esos subsidios son más caros en desocupación y miseria para los países con vocación agrícola.

Los subsidios bajan los precios internacionales de los productos agrícolas a la mitad y a veces a un cuarto de su costo real. Producir una tonelada de azúcar europea cuesta cuatro veces más que en Centroamérica, pero Europa es el primer exportador mundial. Producir una libra de algodón norteamericano cuesta cuatro veces más que en Mali, pero USA es el primer exportador mundial. Los subsidios no sólo impiden el acceso a los mercados nacionales y compiten deslealmente en los internacionales, también invaden los mercados de los productores eficientes y los quiebran.

Precios de exportación y costos (fanegas, libras o quintales) de Productos USA. -2002. US$. Fuente: www.newcientist.com Cultivo Precio Exportación Costo total % subsidio export. Algodón 0.37 0.96 61 Trigo 4.09 7.23 43 Soya 5.48 7.34 25 Maíz 2.69 3.08 13 Arroz 11.80 18.26 35

Para neutralizar el daño que causan en la producción nacional los precios artificiales de los productos subsidiados, en la OMC se acordó el uso de unos aranceles adicionales equivalentes al monto del subsidio. Se llaman Aranceles Compensatorios.

Pero se acordó que para los subsidios agrícolas su aplicación se aplazaría hasta el 2004. Ahora. A eso se le llamó la "Clausula de Paz" (Art. 13 del Acuerdo sobre Agricultura).

Allí es cuando entra CAFTA. El acuerdo concede apertura (inmediata o gradual) a los productos agrícolas, pero el asunto de los subsidios que USA otorga a su agricultura y los daños que provocará se delega en las negociaciones de la OMC, en Ginebra.

Pero tampoco se quieren reglas OMC. De acuerdo a las reglas OMC a partir de ahora todos los países pueden aplicar Aranceles Compensatorios a los subsidios agrícolas. Pero CAFTA nos priva de la decisión soberana sobre cuando y a quien aplicarlos. Los términos del Artículo 3.13. Subsidios a las exportaciones, acaban con esa posibilidad.

La finalidad de ese artículo debe interpretarse a la luz de dos hechos. Centroamérica no subsidia la exportación en sus productos agrícolas. Estados Unidos tiene US$100 Millardos que distribuye en una red de subsidios y apoyos internos que inciden en los precios de exportación

El Párrafo 2 del Art.3.13 dice que "ninguna Parte podrá introducir o mantener cualquier subsidio a la exportación sobre cualquier mercancía agrícola destinada al territorio de otra parte" pero al decir "Salvo lo estipulado en los párrafos 3 y 4", se vacía de contenido.

El Párrafo 3, da derecho de intervención a Estados Unidos en la política comercial de los países centroamericanos al poder exigir la aplicación de Aranceles Compensatorios a las importaciones con subsidios provenientes de terceros países. A cambio "la parte exportadora se abstendrá de aplicar cualquier subsidio a la exportación de esa mercancía al territorio de la parte importadora". Aquí conviene recordar que las medidas más distorsionantes en el precio de las exportaciones agrícolas norteamericanas provienen de ayudas internas.

Párrafo 4. "Una parte podrá introducir o mantener un subsidio a la exportación" si al país importador (Centroamérica) llegan mercancías subsidiadas en terceros países (U.E.). El efecto es de exigir un cálculo universal para cada producto subsidiado como requisito para la aplicación de medidas compensatorias. Eso es imposible con nuestros recursos técnicos, por la gran variedad en los mecanismos de subsidio sobre los que sería necesario calcular el arancel compensatorio respectivo. El párrafo hace posible que los USA introduzcan un nuevo subsidio, pero ningún país centroamericano tiene los medios para hacerlo, ni se los permite la OMC.

El enfoque de la OMC sobre el uso de subsidios se basa en el perjuicio que las subvenciones causan al productor nacional. El criterio CAFTA es un concepto de vasallaje sin precedente en los acuerdos de comercio internacional. En lugar de proteger de los subsidios extranjeros al productor nacional protege de la competencia de terceros a los subsidios del socio comercial.

De no rechazarse ese artículo del CAFTA, la única defensa para nuestra agricultura está en la lucha contra los subsidios en la OMC. Hasta ahora la lucha ha fracasado, pero con el vencimiento de la cláusula de Paz hay esperanzas. Brasil acaba de obtener un fallo provisional favorable contra USA en los subsidios contra el algodón. Un buen precedente para el panel que pidió contra los subsidios europeos del azúcar. La negociación contra los subsidios agrícolas tiene ahora posibilidades. Por ello es importante que la política del MINECO ante la OMC sea dirigida por personas versadas en la negociación agrícola y con carácter, porque las presiones son fuertes.

 

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