|
Ventana Global 55 Propuestas para ALCA en el encuentro de Quebec (publicado el 20/4/01 por Prensa Libre, Guatemala) Los norteamericanos y canadienses presionarán a sus vecinos latinoamericanos para que acepten la inclusión en el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas de condiciones no comerciales que han sido rechazadas en la Organización Mundial del Comercio – OMC- o jamás oídas. Los estandares laborales Se tratará de condicionar el comercio al cumplimiento de cláusulas de tipo laboral. Es cosa rechazada en Ginebra por los países en desarrollo, que consideran como ventaja comparativa el menor costo laboral que los hace competitivos en la producción de bienes y servicios que requieren uso intensivo de mano de obra. El tema ambiental La fijación de estándares de protección ambiental vinculados al comercio es otra propuesta, rechazada en la OMC, que se busca imponer regionalmente. Desde NAFTA Estados Unidos insiste en atar el comercio a una cláusula de este tipo. Extraña cosa para un país que es responsable del 36 por ciento de la contaminación mundial. Su autoridad moral para proponer compromisos ambientales es nula, después de haber incumplido y renegado el Acuerdo de Kyoto sobre recalentamiento atmosférico. La Unión Europea y los demás signatarios están indignados. Según ese acuerdo Estados Unidos debían reducir en un 7 por ciento las 5410 toneladas anuales de CO2 con que contamina el planeta. La "Clausula democrática" Una cosa inédita es la idea de vincular el comercio al sistema de gobierno. Según declaraciones del Primer Ministro del Canadá, Jean Chretien, y del representante canadiense de comercio, Marc Lortie, se propondrá en Quebec una cláusula para suspender los beneficios del acuerdo a los países que dejen de tener un gobierno democrático. No hablemos de intromisión. Es peligroso condicionar los beneficios del acuerdo a una forma política de gobierno que resulta problemático definir. Existen universalmente muchas interpretaciones de lo que sea gobierno democrático y en las américas hacemos innovaciones creativas. Comencemos por los Estados Unidos, donde para ser Presidente no se necesita obtener la mayoría de los votos individuales. Se recuerdan casos de enfrentamientos y destituciones entre poderes elegidos popularmente, como en Guatemala, Perú o Ecuador, donde las fuerzas armadas son quienes restablecen el orden institucional. Ha habido alternación en el poder pactada entre partidos, como en Colombia. Es frecuente el abuso de una mayoría asambleísta para gobernar autoritariamente, como también la complicidad entre cúpulas partidistas para instaurar, de hecho, dictaduras colegiadas En América Latina los partidos políticos protagonizan elecciones, pero no suelen ser democráticos internamente. Depositar votos en urnas tampoco garantiza democracia. Quien arbitrará la legitimidad democrática? Los lobbies del socio comercial más importante?
Umberto Mazzei |